
Pinto, dibujo, corto, pego, armo collage, hago libros, cuadros, carteles, juegos, objetos y la lista sigue. Tal es la mezcla que siento más propio el traje de artista, lo suficientemente vago y liberador. Ese hacer artístico me mantiene curioso, atento al juego, y sobre todo me invita a crear cosas diversas. “22 maneras de no ser” partió de un juego que empezamos con la amiga Eleonora Arroyo durante la pandemia y que los Tigres (que nada tienen de tristes) han sabido domesticar.